Novedades Fondo HMC US Venture Opportunities Diciembre 2025
- David de Xcala

- 16 ene
- 4 Min. de lectura

¿Qué pasó en 2025? Un año de transición y consolidación
En 2025, la inversión en venture capital en Estados Unidos mostró una recuperación relevante en volumen y número de operaciones, superando los registros anuales de casi todos los años desde 2015, con la excepción del pico excepcional de 2021. Sin embargo, este repunte fue altamente concentrado, con la inteligencia artificial explicando más del 64% del capital invertido.
Este comportamiento evidenció y reforzó un mercado más activo, pero sesgado hacia pocos sectores y compañías de gran escala, consolidando un enfoque más selectivo por parte de los inversionistas. La priorización de modelos de negocio sólidos, escalabilidad comprobada y disciplina financiera desplazó estrategias basadas únicamente en crecimiento acelerado, mejorando el perfil de riesgo–retorno del activo.
El mercado de salidas también mostró señales claras de reactivación, con un valor total que superó los registros de 2022–2024 y posicionó a 2025 entre los años más activos en términos históricos. No obstante, el dinamismo estuvo concentrado en operaciones de gran tamaño, principalmente transacciones superiores a USD 500 millones. En paralelo, se observaron mejoras graduales en la liquidez, impulsadas por una mayor actividad de fusiones y adquisiciones y por un rol creciente del mercado secundario, en un contexto en el que las empresas emergentes permanecen privadas por más tiempo.
Se proyecta un escenario constructivo para 2026
De cara a 2026, el panorama para el venture capital es favorable, apoyado en un ecosistema más sano, con compañías mejor capitalizadas, estructuras de costos más eficientes y una mayor claridad sobre los modelos de negocio con verdadero potencial de escala. Este entorno sienta bases más sólidas para una evolución gradual del sector, con mejores condiciones para la generación de valor de largo plazo.
Se espera que el apetito por inversión se mantenga, impulsado por un renovado interés en etapas tempranas y por la solidez de las rondas de crecimiento en compañías más maduras. La inteligencia artificial continuará liderando la asignación de capital, aunque bajo un mayor nivel de escrutinio, con énfasis en aplicaciones concretas, generación de ingresos y ventajas competitivas sostenibles.
En 2026, las salidas podrían marcar una mejora progresiva en las condiciones de liquidez. Se anticipa un aumento selectivo en IPOs, acompañado por un mayor dinamismo en M&A, particularmente en sectores estratégicos como tecnología, fintech, defensa y software empresarial. No obstante, este proceso será gradual y concentrado, favoreciendo a empresas con escalabilidad probada y sólidos fundamentales.
Fuente: Preqin & PitchBook

La serie BD fue lanzada en noviembre 2021 y serie I en diciembre 2021. Datos con corte a diciembre 2025.
Los clientes Xcala invierten en la serie BD del fondo.
El retorno negativo desde el inicio del fondo refleja las condiciones presentes en su lanzamiento, marcadas por altos niveles de liquidez y un optimismo generalizado hacia las empresas tecnológicas. A partir de 2022, el entorno macroeconómico se tornó más desafiante, con fuertes correcciones en los mercados y una parálisis en las salidas. No obstante, la tendencia ha comenzado a revertirse, y el fondo ya muestra señales claras de recuperación con un retorno a 3 años alrededor del 21%.
Catalizadores clave para Venture Capital de cara a 2026
Reapertura gradual de las salidas
La estabilización del entorno macro y la expectativa de tasas más bajas crean un marco más propicio para la reactivación de los mercados de salida. Si bien no se anticipa una reapertura masiva de IPOs, sí un aumento selectivo de listados y transacciones de mayor escala, junto con un mayor dinamismo en M&A estratégico. Este proceso, aunque concentrado en compañías de mayor calidad, es clave para mejorar la liquidez del sistema y normalizar gradualmente los ciclos de distribución a los inversionistas.
Disciplina en valuaciones y enfoque en fundamentales
Tras el ajuste de los últimos años, el ecosistema opera hoy con un mayor énfasis en rentabilidad, eficiencia operativa y crecimiento sostenible. Las valuaciones más racionales y la menor dependencia de expansión de múltiplos reducen el riesgo de excesos y favorecen un perfil de retornos más balanceado en el mediano y largo plazo. En este contexto, la creación de valor se apoya cada vez más en ejecución, ventajas competitivas y crecimiento real de los ingresos.
Impulsores de crecimiento secular
La inteligencia artificial continúa siendo el principal motor de inversión, concentrando una porción significativa del capital, pero con un enfoque más exigente en casos de uso concretos, monetización y diferenciación tecnológica. Junto a la IA, otros sectores con vientos estructurales de largo plazo como ciberseguridad, fintech, salud digital y software empresarial, ofrecen oportunidades atractivas, especialmente para gestores con capacidades de selección y especialización sectorial.
Mayor protagonismo del mercado secundario
El crecimiento del mercado secundario se consolida como una fuente relevante de liquidez. Las transacciones secundarias permiten a los actores del sector gestionar activamente sus exposiciones, ajustar portafolios y obtener liquidez parcial sin depender exclusivamente de IPOs o M&A, aportando mayor flexibilidad al ecosistema de venture capital.
Consolidación del capital y mayor selectividad en la asignación
El entorno actual refuerza la dinámica propia del venture capital donde el capital tiende a concentrarse en gestores consolidados y en compañías líderes dentro de cada vertical, lo que eleva la dispersión de resultados pero también aumenta el potencial de retornos para estrategias bien ejecutadas. Este proceso de concentración, lejos de ser un obstáculo, sienta las bases para un mercado más eficiente, donde la selección de managers y la exposición a los ganadores estructurales resulta cada vez más determinante.



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